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La importancia de un buen Naming

Cuando una compañía de seguros importante como El Surco pide un sitio web para uno de sus nuevos productos, es necesario ahondar un poco más en la necesidad “real” del cliente, en aquella que lo moviliza a tomar una acción de este tipo. Encontrarse con un requerimiento tan genérico como “tengo que presentar un nuevo producto, necesito una web” es a lo que nos debemos enfrentar aquellos que pensamos en “cómo comunicar” antes de “cómo diseñar el pedido del cliente”.

En la totalidad de los casos se deben hacer preguntas abiertas acerca de sus necesidades. Se debe escuchar, sí, pero por sobre todo escuchar entre líneas. Allí, en esos detalles de la conversación que pasan desapercibidos, radican las ideas diferenciadoras que luego serán aplicadas.

¿Cómo se llama el nuevo producto? -preguntamos.
Surco SAO -es la respuesta rápida.

SAO significa Seguro Ambiental Obligatorio, dichas siglas suenan cerradas, crípticas, suena a una idea difícil de comunicar y que constituye uno de los 7 pecados mortales que deben evitarse al crear una marca, más precisamente el sexto: La maldición del conocimiento.

Para que la marca del producto suene “sexi” y sea memorable, ¿qué mejor que utilizar una de las tres palabras, la que más sentido tiene para acompañar a la palabra Surco? La palabra en cuestión es Ambiental.

La importancia de un buen Naming

Y así, mediante una consultoría en Comunicación Estratégica Focalizada, y en un pequeño pero no por ello menos emotivo acto, se bautizó a un nuevo producto: Surco Ambiental. Luego llegó el momento del diseño del logotipo y de la web, pero eso ya es material para otro artículo…

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Publicado en Consultoría en Diseño Estratégico

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